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COMIENZA EL DERRIBO DE LOS SILOS DE CEMENTO ALFA EN LA ZONA FRANCA DE SANTANDER

En los días pasados, prácticamente desde después de Navidades, habían arrancado los trabajos previos, centrados en la retirada de filocemento con amianto; basura y madera; y el derribo de almacenes y bajos, generando estas últimas labores una plataforma -técnicamente denominada caballón-, que permita a la retroexcavadora trabajar con comodidad y fiabilidad sobre mayores alturas. Porque la máquina lo va a necesitar. Ayer el proyecto entró en su etapa más espectacular y visual, ésa que en apenas unas semanas variará notablemente la panorámica visual en el acceso a Santander desde Marqués de la Hermida y liberará al entorno del Barrio Pesquero de su principal coloso, relegado a un mamotreto en desuso que, una vez eliminado, permitirá abrir una nueva etapa industrial en su emplazamiento.

Personal de las compañías Rucecán y Tirso inició el derribo de los viejos silos que Cementos Alfa posee en el recinto de la Zona Franca de Santander. Unos vetustos inmuebles que desde 1967 han dominado la zona, reminiscencias de una época fabril ya pasada y que, no obstante, aún se erigen como el inmueble más alto de la capital autonómica, según explicó en su momento la propia Zona Franca.

LAS CIFRAS

24.000 toneladas de residuos de construcción y demolición se estima que generen los trabajos.

52 metros de altura tiene el silo principal, el edificio más alto de Santander.

Un techo de 52 metros que aún aguardará para ser abordado por la piqueta. Los primeros trabajos se han focalizado en su hermano ‘menor’ de 40 metros de altura para, una vez derruido en su totalidad, conformar un nuevo caballón con el que afrontar la parte más relevante de la actuación. En un plazo de dos o tres meses la superficie estará despejada. Según explicó en su momento el gerente de la organización, Fernando Cámara, la intención pasaba por tener rematado el proyecto antes de Semana Santa.

Porque la iniciativa abrirá nuevas oportunidades de negocio a la Zona Franca. Después de que trascendiera en junio el acuerdo con Cementos Alfa para la demolición, el Ayuntamiento de Santander concedió licencia para la obra en noviembre, lo que coadyuvará a liberar 3.000 m2. El Consistorio ya precisó en su momento que el derribo de los aproximadamente 10.300 metros cúbicos de hormigón y ferralla de los silos sería una «operación delicada» que se quiere llevar a cabo en el menor tiempo posible y causando las mínimas afecciones al entorno y la actividad que se genera en este espacio. Fe de ello dan las firmas que están efectuando físicamente los trabajos. Desde Tirso explican que las afecciones principales recaen en el Barrio Pesquero, las propias instalaciones de la Zona Franca, el Puerto de Santander y un vial que conectaba la margen norte del recinto portuario con el Muelle de Raos. Por ello se ha procedido a desviar el tráfico y se está controlando el polvo resultante.

Se espera que la actuación esté acabada en un plazo no superior a los tres meses

En global, Tirso estima un volumen de Residuos de Construcción y Demolición (RCD) de 24.000 toneladas, que serán valorizadas para convertirse en ecoáridos. Asimismo, las 500 toneladas aproximadas de ferralla y chatarra de hierro resultantes del derribo igualmente serán empleadas para otros usos. Unas diez personas están participando en este proyecto.

Campa

«Se pone fin a una instalación obsoleta y antiestética, pudiéndose recuperar para la actividad portuaria unos terrenos en situación privilegiada. Además, se mejora la vista general de la zona y de la ciudad de Santander, por lo que no creo que los vecinos los vayan a echar de menos», apuntó el propio Cámara tras avanzar el acuerdo.

A la espera del uso definitivo, el espacio se empleará para almacenaje al aire libre

En todo caso, la organización ya anunció en junio con la presentación de sus cuentas anuales -que arrojaron una mejora del Ebitda del 73%- la disponibilidad para acometer nuevas inversiones. Para ello ya tenía reservados tres millones para seguir mejorando la rentabilidad de la actividad.

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